Método Pominola

Escritura creativa: primer ejercicio.

7 comentarios

El día de mi cumpleaños estuve intercambiando mensajes a través del blog con Rita (puedes leerlos aquí). Ella me contó la historia de su nacimiento, de su nombre y de sus superpoderes; y yo vi enseguida que era perfecta para un relato del Bledchen Bazar. Así que la “espié” : visité su perfil y su web. En el perfil encontré su foto, como esperaba, y me llamaron la atención su pelo y sus labios muy rojos.

Por sus mensajes me di cuenta de que es una persona muy vital a la que le gusta reír y vivir intensamente. Y uniendo todo eso, nació Rita Stone:

“Tenía el pelo muy salvaje, la boca muy roja y la risa muy fácil.”

Y esa es toda la descripción que hago, porque es lo que me interesa. Da igual si la nariz es grande o pequeña, si la frente es ancha o tiene los pies planos.

 

Hoy te voy a presentar a Alma Black, que será tu compañera para los ejercicios de esta semana.

Estas son las cosas que le gustan a Alma:

 

Alma Black

Viendo estas cosas, ¿cómo crees que es ella? ¿Romántica, práctica, moderna, clásica, soñadora, sencilla, sofisticada? Descríbela. Imagina el aspecto que tiene, cómo se viste y se peina, y escríbelo. Como te vaya saliendo. No te entretengas ahora en corregir, pulir, ni nada de eso.

Acuérdate de Rita Stone: no necesitas miles de adjetivos. Bastará con unos pocos que sean precisos.

 

Sigamos. Ahora vamos a imaginar alguna circunstancia especial de su vida, sobre la que articular el relato. Te propongo las siguientes:

 

  • Ya desde su nacimiento, sus padres percibieron en ella algo anormal; algo extraño e inquietante. Finalmente, el médico confirmó la anomalía que la aquejaba: la niña carecía de alma. Por eso precisamente le dieron aquel nombre: para dotarla de algo que la naturaleza le había negado.

 

  • Su madre había decidido llamarla Calma, pues nació en un momento de grandes conflictos familiares. Pero el funcionario se equivocó al escribir el nombre en el impreso, y a partir de ahí todo salió mal; no hubo calma para ella en ningún momento. En cambio, desarrolló un alma noble y generosa.

 

  • Su padre, que era filósofo y pensador, estaba inmerso en la redacción de un volumen enciclopédico dedicado al estudio del alma. La madre, que vivía ignorada por su marido, pensó que aquel nombre garantizaría la atención del padre por su hija primogénita.

 

Para cada una de estas tres propuestas, escribe un desarrollo corto de la historia.

Por ejemplo, para el primer caso:

 

La llamaron Alma, puesto que había nacido sin ella; pero no era más que un postizo y nunca cumplió su función. Creció libre, salvaje y despreocupada. Pero la naturaleza es sabia, y a cambio de amputarle el alma, la dotó de un extraordinario don… (y aquí le das un giro a la historia y la llevas adonde quieras).

 

Si me sueles leer, ya sabes que me lío yo sola y me subo a la parra en un momento. Pero te recomiendo que uses frases cortas, por lo menos al principio.
Recuerda que no estamos aprendiendo a escribir “bien”. Ahora, al principio, se trata solamente de perder el miedo (o el respeto) a la página en blanco, de crear el hábito e irnos soltando hasta sentirnos cómodas. Si te sale un cuento de veinte líneas, bien. Si sólo tiene cinco, también está bien si has disfrutado al escribirlas.

 

Prueba distintos tonos:

  • un minicuento de terror (deambulaba por las oscuras callejuelas acechando a las muchachas, queriendo robarles el alma)
  • una versión trágica (toda su vida la pasó anhelando lo que no tenía, y en su lecho de muerte comprendió que nunca lo había necesitado)
  • una historia cómica (este te lo dejo a ti, porque a mí no se me ocurre. Yo soy más del lado trágico).

 

Te recuerdo una vez más que:

  • lo importante es disfrutar el proceso
  • no “pierdas el tiempo” con correcciones excesivas, sólo escribe lo que te salga hasta que le vayas cogiendo el gusto
  • no te preocupes si es demasiado fantasioso o incluso no encajan algunos detalles. Échale imaginación. Sólo lo vas a leer tú.

 

El próximo viernes trabajaremos con Hortensia Prims, que detesta los espejos, y te hablaré de algunos de mis relatos favoritos. ¡Feliz escritura creativa!

 

 

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Autor: Conchi

Eternamente enredada en ideas y palabras. En búsqueda permanente de mí misma.

7 pensamientos en “Escritura creativa: primer ejercicio.

  1. Me encanta Conchi!! muchas gracias! vamos a ver qué me sale 😉

    • ¡Pues te saldrá una creatura de las tuyas, está claro!
      Por cierto, te vi antes con tu pluma de india y pensé: “cada vez se parece más a su retrato”.

      • jajajajja! lo mismo pensé yo cuando me vi… ¡me estoy pareciendo más a ese retrato! 😮
        Espero que sea como una especie de El Retrato de Dorian Gray pero a la inversa, que conforme me hago más mayor y abuso de todos los placeres de la vida, más rejuvenezco y me parezco a esa bella creatura tuya jejeje!

  2. Pingback: Escritura creativa: segundo ejercicio. | Método Pominola

  3. Pingback: Escritura creativa: tercer ejercicio | Método Pominola

  4. Holaaa acabo de hacer el primer ejercicio, estoy realmente sorprendida por el resultado, jamas imagine que fuese capaz de desarrollar una historia tan espontaneamente.
    Elegi la segunda opcion 🙂
    Graaaciaaass voy a por el segundo 🙂

    • Es que muchas veces creemos que no podemos hacer algo, sólo porque no vemos por dónde empezar. Y cuando alguien nos da un punto de partida, lo demás ya viene con más facilidad.

      Me alegra que lo estés pasando bien, ese es el objetivo.

      Un beso
      Conchi.

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