Método Pominola

Conocerte mejor: el archivo municipal

Deja un comentario

archivo municipal

 

Ya tienes tus certificados del registro civil y la información que has recopilado en los archivos de la iglesia. Esto se traduce en un puñado de nombres, domicilios y fechas; pero ¿te vas a conformar con eso?

El siguiente paso es el archivo municipal. Lo encontrarás en el ayuntamiento o en alguna de sus dependencias (la biblioteca municipal, por ejemplo). Ahí puedes encontrar información muy diversa:

  • censos y padrones de vecinos
  • actas capitulares donde se documentan los asuntos tratados en los plenos del ayuntamiento
  • quintas militares
  • registros del cementerio municipal
  • documentos referidos a la beneficencia municipal
  • expedientes de empleados municipales
  • licencias de obras
  • documentación referente a pago de tasas e impuestos
  • y un larguísimo etcétera.

Lo primero: averiguar si existe un inventario y conseguirlo. Repasarlo cuidadosamente y tomar nota de todo lo que te interesa consultar.

Seguramente tendrás que cumplimentar un formulario con tus datos, indicando los documentos que te interesan. En algunos lugares, debes solicitar permiso por escrito con antelación, en una instancia que te facilita el propio archivo. Podrían preguntarte, por ejemplo, porqué te interesan esos documentos y si piensas usar la información obtenida con algún fin particular (preparar un artículo para prensa, redactar una tesis doctoral o publicarla en internet, por ejemplo).

En principio te recomiendo que te centres en lo que te va a suministrar la información más rápida y directa:

  • Padrones de vecinos: son listados (ordenados según distintos criterios) de los vecinos que residían en el lugar. Te permiten localizar a familiares cuya existencia desconocías. Debes tener en cuenta que las fechas de nacimiento que aparecen no son muy fiables, sobre todo si son muy antiguos, pues la gente de aquellos tiempos no acostumbraba a celebrar cumpleaños ni nada parecido.

Conforme avanza el tiempo, los padrones son más organizados y contienen más información; pero si te remontas a principios del siglo XIX (en 1805, por ejemplo) es fácil que te encuentres un padrón donde sólo aparezcan los cabezas de familia. Es decir, si la familia está compuesta por un matrimonio y cinco hijos, por ejemplo, en el padrón sólo aparece el padre. Se suele encontrar la edad, el estado civil, el oficio y el lugar de nacimiento, pero esto depende de cada ayuntamiento.Más tarde se encuentran ya hojas impresas donde se inscribe a la familia completa, y se ordenan normalmente por calles. El padrón era, por lo que he leído, quinquenal (se elaboraba cada cinco años y se iba rectificando conforme la gente se mudaba, se casaba o se moría). Yo conozco al menos un pueblo donde se elaboraba anualmente, pero al no existir una legislación clara al respecto, supongo que dependía mucho de cada ayuntamiento.

  • Quintas militares: una quinta militar es el listado de todos los mozos (varones, quiero decir) nacidos en un determinado año. Cuando los mozos cumplían 21 años, se hacía un sorteo para determinar cuáles debían cumplir con el servicio militar obigatorio. Sólo se elegía a uno de cada cinco, es decir a un quinto de los hombres; por eso el nombre de quintas. Los mozos elegidos por sorteo se denominaban quintos.

El listado de los jóvenes que entraban en el sorteo se sacaba de los libros de bautismos de los parroquias, pues en aquellos tiempos todos los niños se bautizaban. Los mozos podían presentar alegaciones para eludir el servicio militar, como por ejemplo ser hijo único de madre viuda (se suponía entonces que era el hijo quien conseguía el sustento para su madre, y al obligarlo a cumplir el servicio, dejaba a la madre sin modo de vida). Una vez presentadas las alegaciones, una junta iba evaluándolas para denegarlas o aceptarlas; todos estos pasos quedaban prolijamente documentados en los libros del ayuntamiento.

Otros mozos quedaban exentos por algún defecto físico (una extremidad más corta que la otra, por ejemplo), una enfermedad o simplemente por baja estatura (“falta de talla”).

Como puedes ver, los libros de quintas no se reducen a un montón de nombres, como en un principio podría parecer. Contienen mucha información útil y, en muchos casos, pintoresca. Un antepasado directo mío se libró de hacer el servicio militar por padecer “incontinencia de orina”, allá por 1829.

  • Registros del cementerio: te dan datos acerca de dónde se hizo el enterramiento, y el tipo de sepultura. En muchos casos, es el propio cementerio el que mantiene un archivo de enterramientos. Los hay que ya están informatizados, por lo que la búsqueda es rápida y sencilla. Tal como te expliqué en el caso de las parroquias, no hay una norma fija establecida para el acceso a los archivos. Así que, en tu visita al cementerio, vas un poco a la aventura.

Hace varios años contacté con un cementerio que era gestionado por la parroquia principal del pueblo. El archivero de la parroquia, un señor bastante mayor, era quien llevaba los registros de enterramiento. Y, lógicamente, los llevaba según su propio criterio, sin ajustarse a ninguna legislación ni norma estandarizada.

Resumiendo: ve preparado para lo que puedas encontrar.

Una vez que has terminado de revisar estos tres grandes apartados, podrías entretenerte muchísimo leyendo las actas del ayuntamiento, por ejemplo, donde se discute si le conceden la licencia de obra a Godofredo Tomillo Silvestre para instalar un quiosco de bebidas en la plaza de la iglesia. O quizá te interesaría conocer las medidas que adoptó el consistorio para atajar la plaga de cucarachas de 1849, o montones de temas diversos y variopintos.

La semana que viene te hablaré de una de las cosas que más me gusta de la investigación genealógica, que es el fascinante mundo de los protocolos notariales. Ahí descubrirás que tu tía abuela Piluca hizo un testamento donde legaba todos sus bienes a su loro Pancracio. ¡Hasta la semana próxima!

Anuncios

Autor: Conchi

Eternamente enredada en ideas y palabras. En búsqueda permanente de mí misma.

Y tú, ¿qué opinas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s