Método Pominola

Reto de los 122 días: Día 5

2 comentarios

Mis padres eran (y siguen siendo) de ese tipo de personas que piensan que los elogios excesivos pueden echar a perder a un niño, convirtiéndolo en un estúpido arrogante.

Supongo que, para curarse en salud, evitaban al máximo los elogios.

No les culpo. Sé que lo hicieron lo mejor que pudieron, pero dentro de mí siento todavía, después de tantos años, hambre de elogios. No de alabanzas vanas, sino de verdaderas palabras de reconocimiento.

Durante mucho tiempo esperé pasivamente a que llegaran, y no lo hicieron;  así que decidí que ya no esperaría ni un segundo más.

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Autor: Conchi

Eternamente enredada en ideas y palabras. En búsqueda permanente de mí misma.

2 pensamientos en “Reto de los 122 días: Día 5

  1. Pues sí, yo muchas veces los he culpado internamente por eso y ya por fin me he dado cuenta de que no tengo que esperar por la validación externa, ya que al fin y al cabo lo que hacen los demás no forma parte de mi ámbito. Bonito proyecto!

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