Método Pominola

Conocerte mejor: ¿cómo vivía tu abuela?

Deja un comentario

pueblos pintorescos

Para mí, una de los aspectos más interesantes del estudio genealógico es lo mucho que aprendes de la vida antigua. Es decir, de la forma en que vivían tus antepasados.

Durante un tiempo colaboré con un familiar en la investigación en nuestras raíces, pero pronto quedó claro que no teníamos los mismos intereses. Él quería remontarse lo más lejos posible, aun cuando sólo reuniera un puñado de nombres y fechas desnudas. Gracias a su trabajo sé que tengo cuatro antepasados consecutivos llamados Alonso Benítez, el más antiguo de ellos cercano al año 1500. ¿Y qué me aporta eso? Poca cosa.

De cada antepasado que localizo, intento averiguar todo lo posible. Me gusta saber en qué calles vivió, a qué se dedicaba, el aspecto físico que tenía…

Para saber cómo vivió alguien, obviamente es importante saber dónde pasó su vida. No es lo mismo un pueblo pequeño que una capital “importante”, y tampoco era lo mismo hace 200 años.

Para el estudio del lugar, te serán útiles los siguientes recursos:

  • bibliografía (libros, artículos en prensa o revistas, tesis doctorales o cualquier escrito referido al lugar que te interesa)

  • blogs de anécdotas, historias curiosas y antiguas

  • habla propia del lugar (puedes encontrar mucha información interesante y curiosa en la red)

  • diccionarios geográficos / estadísticos /históricos de google books

  • grupos en facebook de fotos antiguas

  • guías comerciales (eran algo así como las páginas amarillas actuales)

  • anuncios en periódicos (incluso si se trata de poblaciones pequeñas, a veces se encuentran anuncios interesantes donde se anuncia una vacante en la escuela, por ejemplo; y se detallan las obligaciones que deberá cumplir el maestro y el salario y beneficios que recibirá)

  • prensa antigua (hemeroteca) para conocer los sucesos que acontecían en la fecha que nos interesa: movimientos obreros, mítines políticos, huelgas, o los pequeños acontecimientos de la vida diaria

  • archivos municipales (los veremos la semana próxima)

  • padrones, censos, quintas militares.

Debes tener en cuenta que algunos pueblos pequeños pueden haber cambiado de nombre o incluso desaparecido. Otra cosa que no debes olvidar es que no todo el mundo sabía leer y escribir.

Entre mis ascendientes tengo una familia procedente de la isla de Malta, de un pueblo que sonaba parecido a “Aseitu”. Ellos no sabían escribir, y el funcionario que hizo la anotación no tenía idea de dónde estaba Malta y mucho menos de cómo se escribía aquello. Así que lo escribió tal y como sonaba.

Este problema lo encontrarás a menudo en los apellidos, que se escriben indistintamente con B y con V, por ejemplo. Es algo que debes tener en cuenta a la hora de consultar censos o cualquier listado de personas ordenadas por orden alfabético: comprobar todas las posibles combinaciones (con b-v, con g-j, con y sin “h” y todas las que se te ocurran).

Si tienes tiempo, pasea por el pueblo y por las calles donde vivieron tus antepasados. Visita iglesias y monumentos, fotografía estatuas y todas las cosas más viejas que encuentres. Es una forma de sentirte más cerca de ellos.

Anuncios

Autor: Conchi

Eternamente enredada en ideas y palabras. En búsqueda permanente de mí misma.

Y tú, ¿qué opinas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s