Método Pominola

El orden natural de las cosas

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romper equilibrio

¿Te acuerdas cuando tenías diez o doce años y pensabas en el momento de ser adulto?

Quizá imaginabas que serías adulto al cumplir los 18, o cuando tuvieras coche o supieras al menos conducir. Cuando consiguieras trabajo, te hipotecaras, terminaras la universidad, te casaras o emparejaras, tuvieras un hijo o perdieras la virginidad.

Te equivocabas.

Yo tengo 39 años y me convertí en adulta la semana pasada, cuando tuve que consolar a mi padre como a un niño pequeño. Como si fuese mi hijo de 3 años, y no mi padre de 74.

Cuando tienes que hablar a tus padres como si fuesen niños. Cuando les dices que todo está bien, que no se preocupen, que tú te encargas. Cuando te confiesan que tienen miedo, esperando que tú los tranquilices.

Cuando eso ocurre, el equilibrio se rompe. Se altera el orden natural de las cosas, y el mundo da un vuelco y te pone la vida patas arriba. Te quedas, de repente, desnudo y desvalido; te revienta en la cara tu burbuja de seguridad y confianza. La burbuja que llevabas desde niño, la que tus padres crearon para ti. Y es como si una piedra enorme, una mole de varias toneladas, te cayera encima y te aplastara. Entonces, justo en ese momento en que te quedas sin aliento, ya puedes decir que eres adulto. Y es una sensación horrible.

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Autor: Conchi

Eternamente enredada en ideas y palabras. En búsqueda permanente de mí misma.

Y tú, ¿qué opinas?

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