Método Pominola

Las gafas de ver al revés

9 comentarios

gafas de cambiar las cosas

¿Alguna vez te has puesto las gafas de ver al revés? Cuando las llevas puestas, las consecuencias parecen causas y al revés.

Después de nacer mi hija, me quedaron 15 kilos de más. Son tan fieles que todavía no me han abandonado del todo.

He luchado mucho contra ellos, culpándolos de mi infelicidad; pensando que “si estuviera delgada sería más feliz / me sentiría mejor / tendría más ganas de hacer cosas / recuperaría la ilusión”.  Es decir, como si los kilos fueron la causa y la infelicidad, la consecuencia. Y es justo al revés.

Hace un año leí una novela de Santa Montefiore llamada “La caja mariposa”. En un momento dado, la protagonista le dice a su hermano: “Estás gordo porque no eres feliz”. Es sólo una frase, pero a mí me hizo “clic” en alguna parte.

Al poco me encontré con el libro de Montse Barderi llamado “Perder para ganar”, en el que la autora explica que “El malestar no es fruto de las adicciones, las adicciones son fruto del malestar”.  Y ahí me puse a pensar que quizá había estado equivocándome con todas aquellas dietas… que quizá no era esa la solución, porque había equivocado el problema.

Desde que empecé con el blog y mis nuevos planes, he perdido 4 kilos sin hacer dieta. Me doy cuenta de que ya no tengo tantos ratos muertos en los que visitar el frigorífico. Cuando tengo un hueco, prefiero hacer cualquier cosa antes que atracarme a comer porquerías.

Me quité las gafas de ver al revés. Ahora sé que utilizaba la comida para llenar los vacíos de mi vida desgraciada, así que en lugar de hacer dieta, voy rellenado esos vacíos.

Y tú, ¿todavía llevas tus gafas?

Anuncios

Autor: Conchi

Eternamente enredada en ideas y palabras. En búsqueda permanente de mí misma.

9 pensamientos en “Las gafas de ver al revés

  1. Me alegro que te dieras cuenta! justo eso es lo que quiero transmitir con mi blog.
    Yo también estuve mucho tiempo pensando que cuando perdiera el peso mi vida cambiaría y sería más feliz y haría más cosas hasta que de repente todo hizo click y me di cuenta que o hacía esas cosas ya o me quedaría estancada siempre.

  2. La comida es ahora mismo mi mejor amigo y el peor de mis enemigos. Dura batalla, pero a ver quien gana.

  3. Pingback: Los zapatos de Atticus | Método Pominola

  4. pues a mi me pasa lo contrario, yo siempre he sido una persona grande, y cuando he estado delgada ha sido cuando mas infeliz era…

    • Yo creo que no es cuestión de talla, peso ni estatura. Es cuestión de no aceptarse, de hacerse un auto-boicot, de pensar que lo de los demás siempre es mejor que lo nuestro. De exigirnos demasiado, en definitiva.

  5. Pingback: Las primeras señales | Método Pominola

  6. ¡Cómo me gusta leerte, Conchi! Aprendo tanto … ojalá Dios me dé la oportunidad de trabajar con vos en u proyecto conjunto. Lo anhelo. Bs

Y tú, ¿qué opinas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s