Método Pominola

La noche de las antorchas

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inquietud

Vinieron de madrugada, mientras dormían tras un día de duro trabajo. Golpearon la puerta una, dos, tres veces; la pareja despertó sobresaltada. El hombre se echó algo por encima y acudió a abrir, mientras la mujer escuchaba con atención, vigilando al bebé que dormía junto a la cama.

Eran varios, y venían armados. Se alumbraban con un candil cuando el hombre les abrió la puerta de la pobre casucha.

– Coja sus cosas. Tiene que venir con nosotros.

Se vistió precipitadamente y agarró su maletín, dejando tras de sí al hijo dormido y a la esposa aterrorizada.

En la calle, estrecha y oscura, sólo se oían las pisadas apresuradas sobre los guijarros. Salieron deprisa del pueblo y se adentraron en el campo; los hombres armados prendieron antorchas y le guiaron a través de lomas y montes. Caminaron mucho, mucho tiempo; y finalmente llegaron a la cueva donde el herido les aguardaba.

Alguien acercó el candil. El hombre se arrodilló, examinó la herida y abrió su maletín para hacer la cura. Fue concienzudo como lo era siempre, suturó con cuidado y colocó el vendaje. Dio instrucciones precisas acerca de la limpieza y el cuidado de la herida; los hombres armados escucharon con atención y le dieron las gracias.

Salieron de nuevo a la noche oscura, la noche de las antorchas, y caminaron en dirección al pueblo. Le dejaron en la puerta de la casa y desaparecieron sin un solo ruido.

En el interior, la mujer esperaba en una silla, envuelta en la manta. Dio un salto al sentirlo entrar; había pensado que no volvería a verlo.

Los hombres del candil volvieron muchas veces, y se lo llevaron con ellos a través de los montes, a la luz de las antorchas.

 

Mientras tanto, mi padre dormía tranquilamente en su cunita; sin saber que, aunque la guerra ya había terminado, muchos hombres aún no eran libres de volver a sus casas. Que debían ocultarse en las cuevas de la sierra como animales heridos.

 

 

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Autor: Conchi

Eternamente enredada en ideas y palabras. En búsqueda permanente de mí misma.

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