Método Pominola

Eres un recipiente

Deja un comentario

 

Yo también lo soy. Y como recipientes que somos, tenemos una cierta capacidad; no cabe todo.

Esto lo he descubierto hace poco, cuando me sentía llena de sentimientos negativos (resentimiento, ira, frustración y tantos otros).  Rezumaba negativismo por todos lados, y no dejaba entrar nada más.

Un día me cansé, o más bien exploté, y decidí que ya estaba bien de lamentarme. Que iba a hacer cosas agradables en vez de pasarme las horas pensando en todo lo malo que había en mi vida.

Conforme iban entrando cosas buenas, las malas salían porque no había sitio para ellas.  Así fui recuperando mis viejas aficiones: leer, dibujar, oír música, estudiar. Cada actividad agradable que hacía desplazaba a un pensamiento negativo y finalmente lo expulsaba. Llegó un momento en que el resentimiento se había ido, y pude perdonar. No tuve que forzarme a hacerlo: fue sencillo porque el rencor ya no estaba. Es difícil sentir rencor, o ira, cuando llenas todos tus días de momentos placenteros. Poco a poco se van diluyendo sin que tengas que luchar contra ellos. Si te esfuerzas en luchar, no haces más que magnificarlos porque les concedes más importancia y tiempo del que merecen.

Ignóralos. No pierdas más tiempo y energía torturándote con ellos. Cuando te des cuenta, se habrán ido.

Anuncios

Autor: Conchi

Eternamente enredada en ideas y palabras. En búsqueda permanente de mí misma.

Y tú, ¿qué opinas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s